Notemos la relación de la vanidad con la fantasía; lo interesante es, que el mundo actual es un mundo de fantasía porque el enemigo lo que busca es tener engañada a las personas, principalmente a los cristianos, para que tengan su mente distraída y por lo general, son fantasías que viene por lo que escuchan, y dejan volar su mente a tal grado que los puede llegar a enfermar. Muchos lo que hacen es tratar de escapar de sus problemas, con fantasías, pero pronto vuelven a la realidad y entonces quedan peor que antes.

Cuando tengamos un problema, debemos llegar delante de Dios para que nos ayude porque solo El, puede encontrar la salida a nuestros problemas. Si logramos comprender el misterio de la mente, podríamos encontrar la llave a muchos problemas que nosotros mismos creamos en nuestro interior.

Vanidad es el caballo para salvarse: Por la grandeza de su fuerza no librará. (Salmos 33:17 SRV)

Jehová conoce los pensamientos de los hombres, que son vanidad. (Salmos 94:11 SRV)

El humanismo también es vanidad.

Al que solapadamente infama á su prójimo, yo le cortaré; No sufriré al de ojos altaneros, y de corazón vanidoso. (Salmos 101:5 SRV)

Cuando vemos el texto anterior en varias traducciones, podemos notar que es vanidad a lo que se refiere, pero interesantemente el prójimo que vemos en la cita anterior es: el que nos hizo misericordia alguna vez, aquél que fue como un buen samaritano en nuestra vida; a ese es el que se refiere la Biblia cuando señala al prójimo. Es por eso que debemos ser agradecidos en todo momento y recordar las personas que en algún momento no hicieron misericordia, aunque después nos haya hecho mal, pero nosotros no estamos llamados a devolver mal por mal; sino, bendecir en todo tiempo.


Hacer tesoros con lengua engañosa, es vanidad fugitiva de quienes buscan la muerte.

(Prov. 21:6 BJ2)

Este es otro tipo de vanidad del que debemos despojarnos: la vanidad de nuestra mente por hacer engañar a otros con la inteligencia y peor aún, buscar hacer tesoros en la tierra de esa forma. Dios quiere que vivamos en una vida sin escases, pero se trata que hagamos tesoros en la tierra deshonestamente. Una mente vanidosa es una mente enferma y debemos eliminar eso de nuestra mente para darle lugar a lo que Dios quiere de nosotros.


¡El favor es engañoso, y la hermosura es una vanidad; pero la mujer que teme a Jehová es la que será alabada! (Prov. 31:30 VM)

Dios ve lo que llevamos dentro del corazón y en base a lo que encuentra, es el concepto que puede tener de nosotros. Entonces, una de las vanidades, es lo que nos pueden ver, aquello que salta a la vista aparentando una hermosura, porque todos quieren ser hermosos, pero ¿hermosos a los ojos de quién?, porque alguien tuvo que trasladar la idea de la hermosura, y todo el mundo se acopló a las ideas de otra persona. Es por eso que Dios ve la hermosura de nuestro interior y es lo mismo que nosotros debemos buscar alcanzar: la hermosura de nuestro espíritu y alma.


El que ama el dinero, no se hartará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad. (Ecc. 5:10 SRV)

Muchas personas tienen la enfermedad en la mente de ser insaciables de tener dinero, entre más tienen, más quieren y lo que les sucede es que todo su amor se ha volcado al dinero, su felicidad está en el dinero y se ven envueltos en muchos problemas porque la Biblia nos enseña que la raíz de todos los males, es el amor al dinero.


Efraín es vejado, quebrantado en juicio, porque quiso andar en pos de vanidades.

(Oseas 5:11 RV 1960)

Efraín está oprimido, quebrantado en juicio, porque insistía en seguir mandato de hombre.

(Oseas 5:11 LBLA)

Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades, y engañadores de las almas, mayormente los que son de la circuncisión, (Tito 1:10 SRV)

Judaizar, podemos ver claramente que es considerado como una vanidad, porque ellos se creen de una raza superior a los demás.


Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto. (Romanos 12:2 LBLA)

Si no renovamos nuestra mente, vamos a terminar adaptados a este mundo, lo que lamentablemente es lo que está sucediendo actualmente en la Iglesia, porque el mundo ha traído fácilmente sus ideas, y muchos no han recibido la verdad en su corazón. No obstante también debemos cuidarnos de no caer en legalismo porque los extremos son peligrosos en cualquier ámbito de la vida.


Entonces les abrió la mente para que comprendieran las Escrituras… (Lucas 24:45 LBLA)

Una vez que se nos quitó la capa de la vanidad, empezamos a comprender las escrituras. Algunos leen la Biblia pero sin haber quitado la vanidad de su mente, entonces no le encuentran ningún sentido. No debemos saciarnos de leer la Biblia porque cada vez que la leemos, encontramos algo nuevo y nos va limpiando de todo aquello que nos estorba en el fluir de Dios.


Porque si oro en lenguas, mi espíritu ora, pero mi mente queda sin fruto. Entonces, ¿qué hacer? Oraré con el espíritu, pero oraré también con la mente. Cantaré salmos con el espíritu, pero también los cantaré con la mente. (1 Corintios 14:14-15 BJ2)

Es necesario que cantemos con entendimiento y concentrarnos en lo que cantamos porque es a Dios al que le estamos cantando. Es por eso que necesitamos la renovación de nuestra mente para que tenga una proyección de lo que estamos cantando.



Apostol Sergio Enriquez